jueves, 9 de mayo de 2013

Charlas de Godínez, Hipsters y otros seres intelectuales.



El día había sido pesado vagando por la ciudad haciendo trámites legales, con un andar cansado y fastidiado, del cual sabía que hacer ese tipo de diligencias a pleno rayo del sol de primavera, me daría como provecho poder llegar más temprano a mi casa,… ¡oh ingenuo de mí!,  pues desconocía que faltaba en mi agenda la actividad de sociabilizar entre semana, ese momento en que revisas tu “Facebook” y sabes que tu esposa ya tiene planes para la noche, seguido de un mensaje de texto casi inmediato diciendo: “Mi amor, ¿cómo ves? Hoy le van a festejar su cumpleaños a Checo en ese bar donde venden unas pizzas riquísimas, de las cuales ya te había comentado que tengo mucho antojo, ¡vamos un rato nada más! ¿No?, ¿O cómo ves?”. Esas lindas frases a las cuales alguien como yo, no puede negarle a una señora embarazada.
Por lo menos  dos rondas de cervezas artesanales habían sido servidas antes de que llegáramos, risas y música variada sonaban dentro de un local en penumbra, acogedor dirán los expertos, “me puedo quedar dormido” decía yo en mis pensamientos.
La velada resultaba bastante buena, se pidieron los alimentos mientras que las bebidas seguían circulando, así como si llegaran llenas mediante una banda sinfín y en un abrir y cerrar de ojos, los vasos salieran vacíos de manera misteriosa.
Los temas de matrimonio y mamilas son cada vez más constantes y recurrentes entre los que integrábamos la mesa de honor ese día, sin embargo, entre uno que otro chascarrillo la conversación fue cambiando de tema, volviéndose cada vez más interesante.
Y es que en el momento más sustantivo de debatir cual tiraleche era el mejor para las futuras madres de la mesa, apareció mágicamente el comentario que cambiaría el rumbo de la plática, algo así como: -¿Ya vieron que el presidente está nominado como una de las personas más influyentes del mundo según la revista Time?, -¡Jajaja!, si de hecho dicen que es igual de listo que el presidente gringo.
La verdad  es que los temas políticos me agradan, ya que creo, muestran los pensamientos y pesares de la sociedad, sin embargo pocas veces me gusta opinar, sobre todo cuando noto que alguno de los ponentes de la mesa puede resultar herido de su susceptibilidad e incluso tomarlo como algo personal.
Regresando al tema de la noticia del día sobre la influencia del presidente y sus cuestionados niveles extraordinarios de intelectualidad y carisma, había algo que me llamaba bastante la atención y de la cual surgían más dudas:
Al igual que los involucrados, no entendía ¿por qué una revista con bastante trayectoria y aceptación, escribía un artículo que generaría bastante polémica entre el grupo de intelectualoides que gustan de reunirse en cafeterías o restaurantes de las colonias Condesa o Roma, así como… nosotros (sic)?
La conclusión que se obtuvo en la mesa, fue muy diferente a lo que la revista en si plasmó, y aún más diferente a lo que yo imaginaba.
Tomamos como válido el hecho de una necesidad de legitimar un gobierno que al igual que el anterior, dejaba muchas dudas sobre su triunfo electoral, sin embargo a mí se me hacía bastante raro que una revista internacional, permitiera venderse para apoyar a una persona que en este momento pasa por una campaña de desprestigio, sobre todo en las redes sociales, así que decidí que en cuanto estuviera en casa, investigaría la fuente de esa noticia y trataría de buscar la justificación de la misma.
Las risas y las bebidas siguieron circulando y el nivel intelectual de las charlas aparentó irse incrementando, hasta llegar a otro tema escabroso de la sociedad, el grupo de los llamados hipsters, un grupo que tiene como reglas principales en cada individuo: negar y autoconvencerse de que se es y se comporta como un hipster, ya que el hipster va en contra de los estereotipos y las aceptaciones comunes, busca ser único y en esa búsqueda llega a la contradicción de ser aquello que evita ser. Así pues, entendimos que un hipster es una persona que intenta demostrar ser una persona culta y diferente, conociendo y amando cosas que el resto de la gente desconoce o bien, se vuelven incomprensibles, por lo cual cuando eso que aman se vuelve generalizado y accesible a la sociedad, deciden abandonarlo y buscar algo inexplorado o ya abandonado. -Algo así como los amantes del Death Metal- comentó el moderador de la charla, - Cuando un grupo de Death Metal tiene un grupo de seguidores pequeño, cada seguidor siente que acaba de encontrar un tesoro que no se desgastará por mucho tiempo, pero cuando el tesoro se vuelve comercial, aquel seguidor emigrará en el sendero de los discos del Chopo o de Pirate Bay, según sea el caso, hasta encontrar algo nuevo e inexplorado a quien darle su idolatría.-  Inferí.
Conclusión: La gente que opinaba en la mesa de honor, lleva(mos) un poco de la esencia hipster en el interior del ser.
Luego entonces, los relojes marcaban la 1:00 am del viernes, y había que llegar a dormir a cada uno de nuestros hogares, pues necesitábamos descansar un poco, para terminar aquella semana Godínez tan desgastante.
Nota al margen: En efecto investigué sobre el reportaje de Time, y descubrí varias cosas:

Primero: El artículo está escrito de acuerdo a la opinión del Ex gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, ya que para esta publicación especial, Time entrevista a personas que son o han sido famosas o influyentes preguntándoles acerca de otras personas a las que los entrevistados consideran influyentes, así como la justificación de su punto de vista. Esto entonces se traduce en plasmar los puntos de vista de gente ajena a la revista.

Segundo: La justificación de Richardson parte del hecho de que en 4 meses se han hecho en México, políticas, acciones y reformas que buscan la transformación del país, como el pacto de los tres partidos más representativos de México, esto a los ojos del extranjero significan bienestar y crecimiento, pero hacia los habitantes se vuelve un tema polémico.

Tercero: Considero que el actual presidente no es una persona falta de intelecto como se intenta hacer creer en la campaña de redes sociales, sus acciones de chascarrillo no han sido por falta de intelecto, sino más bien por falta de cultura y diplomacia, por lo que creo que esto debe tratarse de manera diferente. Por otro lado, la cuestión de carisma es un pesar entre la gente intelectualoide (como… nosotros), que habita en la capital, gente que había encontrado un bienestar cuando cambió de partido en su gobierno local, pero que ahora ya no está tan contenta, sin embargo, es cierto que nuestro presidente tiene carisma, pero no con nosotros los capitalinos, ni con aquellos que escuchan y/o ven a Carmen Aristegui, a esa mujer que expone lo malo de todo y nunca propone nada tangible, sino con la gente que se cansó de creer en el cambio que nunca llegó, con aquellos que prefirieron el malo conocido que el bueno por conocer, ¿Y por qué no mencionarlo? Por aquellos hombres y mujeres que prefirieron un presidente guapo que por lo menos les alegrara la vista, aquellos que aunque le duela a los hispters (de clóset), son mayoría.

Último: Soy una persona que divaga mucho, por lo que deduzco que padezco de Déficit de Atención, sin embargo eso hace más emocionante mi existir y más entretenida mi narrativa que un cuento de Murakami. 

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